Cómo limpiar con bicarbonato

La tarea de limpieza es ardua, pero sus resultados hacen que merezca la pena cada minuto invertido. Sin embargo, a veces puede resultar peligrosa si nos exponemos demasiado a productos químicos muy potentes con el objetivo de realizar la limpieza más efectiva posible. Afortunadamente existen muchos productos naturales que ofrecen resultados sobresalientes y no afectan a nuestra salud. Un ejemplo de ello es el bicarbonato de sodio.

Gracias al bicarbonato podremos presumir de un espacio impoluto y libre de gérmenes y no sólo en nuestro hogar, sino también en nuestras oficinas y espacios de trabajo. Todo consiste en saber cómo limpiar con bicarbonato para que cada material no sufra y brille con su resplandor natural.

¿Por qué limpiar con bicarbonato?

El bicarbonato de sodio es uno de los productos de limpieza naturales más conocidos y socorridos, y no es para menos. Su poder es tal que es capaz de neutralizar los malos olores, así como absorber grasa, eliminar gérmenes y quitar manchas de todo tipo de superficies.  

El bicarbonato tiene un sinfín de utilidades que proporcionan una limpieza prácticamente perfecta en aluminios, metales, mármol o azulejos, entre muchos otros. Además, su uso es sencillo y suele requerir de mezclas simples con productos que siempre tenemos muy a mano. Es por eso que limpiar con bicarbonato es tan efectivo como simple.

Cómo limpiar con bicarbonato

La respuesta a esta pregunta puede aplicarse a todo tipo de superficies y materiales. Eso sí, dependiendo de la superficie o material que queramos limpiar, tendremos que utilizar una mezcla diferente de bicarbonato y otro compuesto y aplicarla de un modo u otro. Por ejemplo, el aluminio blanco suele encontrarse en la mayoría de marcos de puertas y ventanas. Podemos limpiarlo fácilmente si vertemos en un barreño detergente, agua y una cucharada de bicarbonato. Sólo deberemos frotar y la mancha desaparecerá. También podemos utilizar bicarbonato para limpiar manchas en moquetas o alfombras si lo mezclamos con vinagre, dejamos que la mezcla actúe sobre la mancha un par de horas y luego lo limpiamos con un paño de microfibra.

Muchos baños tienen suelo de mármol. Podremos mantenerlo limpio fácilmente mezclando tres cucharadas de bicarbonato y ¼ de agua. Si utilizamos un paño suave para aplicar la mezcla y luego la dejamos secar durante tres horas, obtendremos un suelo de mármol brillante que ha recuperado su color natural. Si el baño tiene una superficie de azulejos, la limpiaremos mezclando bicarbonato con un poco de jabón líquido. En el caso de las juntas, aplicaremos sobre ellas una mezcla de bicarbonato y agua caliente y la extenderemos con la ayuda de un cepillo de dientes. También podemos limpiar el lavabo con una mezcla de bicarbonato, agua y vinagre o zumo de limón, y el inodoro espolvoreando el bicarbonato sobre las paredes del mismo y vertiendo una mezcla de agua caliente y vinagre pasada media hora. Frotamos la mezcla con la escobilla y finalmente tiramos de la cadena.

¿Y si hay cocina en la oficina?

Si el espacio dispone de algún tipo de cocina, el bicarbonato también será un gran aliado para efectuar su limpieza. Podemos utilizarlo para eliminar las manchas del fregadero mezclándolo con un poco de agua, y utilizarlo para desatascar el desagüe mezclando media taza de bicarbonato de sodio con media taza de vinagre. Sólo tendremos que verter la mezcla por el desagüe, esperar media hora y limpiarlo con agua hirviendo. También podemos limpiar las manchas de las encimeras si vertemos sobre ellas un poco de zumo de limón y lo dejamos reposar treinta minutos; después espolvoreamos un poco de bicarbonato y frotamos con un paño.

Si esta cocina dispone de nevera, podremos limpiarla mezclando dos cucharadas de bicarbonato con un litro de agua templada. Sólo tendremos que vaciar la nevera por completo y, con la ayuda de un paño, extender la mezcla por todo el electrodoméstico. Luego procederemos a utilizar un trapo limpio para secar el interior de la nevera. Como dato adicional, mantener una caja de bicarbonato abierta en la nevera durante dos o tres días es un truco genial para eliminar los malos olores. Si hay un microondas, podremos limpiarlo apartando el platillo giratorio y espolvoreando un poco de bicarbonato de sodio por dentro; luego, pasaremos un paño humedecido en abundante agua caliente y por último, limpiaremos la mezcla con un trapo seco.

El bicarbonato es un excelente producto natural de limpieza, de uso sencillo y que ofrece resultados excelentes. Lo único que tienes que tener en cuenta es el material o la superficie que quieres limpiar, porque has podido comprobar que puedes limpiar casi cualquier cosa con bicarbonato de sodio. Por eso, los mejores resultados te los ofrecerá un buen equipo de limpieza profesional como el equipo de Limpiezas El Globo, cuya calidad está avalada por más de 30 años de experiencia en los que numerosas empresas han confiado en nosotros para limpiar sus oficinas y mantenerlas impolutas y relucientes.

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