Limpieza de edificios. Tareas y recomendaciones.

Jun 15, 2021

La limpieza de edificios es un trabajo de gran envergadura no sólo porque se abarca un área mayor, sino también porque las tareas requieren de un tratamiento especializado. Por ello, es común que la limpieza de edificios corra a cargo de servicios profesionales de limpieza.

Los trabajos que integran la limpieza de edificios siguen una planificación fija de tareas. Es habitual que las necesidades de limpieza no varíen de un día para otro a no ser que hayan sucedido eventos circunstanciales o se contrate un tipo de limpieza más exhaustiva cada cierto tiempo. A lo largo de una semana, los trabajos dentro de la limpieza de edificios suelen ser rutinarias, pero lo suficientemente especializadas como para ser llevadas a cabo por profesionales en la materia. También hay que tener en cuenta que el covid-19 ha convertido estas tareas en esenciales para nuestra salud.

Para ahondar mejor en la limpieza de edificios y la importancia de recurrir a un servicio especializado para esta tarea. En este post vamos a ofrecerte algunos detalles sobre las tareas básicas de mantenimiento y limpieza de edificios tanto para comunidades de vecinos como para oficinas.

Principales tareas de mantenimiento y limpieza en edificios

En la limpieza profesional no existe la improvisación. Como ya te hemos comentado, un equipo especializado basa su trabajo en una planificación fija de tareas. El equipo de limpieza se conforma de un conjunto de profesionales a los que se les encomienda un cometido específico, como ocurre en cualquier otra actividad productiva jerarquizada.

El servicio de limpieza enmarcará su actividad dentro de un proyecto o protocolo específico en función de una serie de parámetros:

  • El nivel de uso y el tipo de usuarios: no es lo mismo limpiar un edificio de oficinas que una comunidad de vecinos. Se tendrá en cuenta el horario de menor tránsito y las necesidades específicas del lugar para realizar la tarea más eficiente.
  • Las características de cada edificio y cada zona: según las características de cada edificio se adaptarán los servicios de limpieza de acuerdo a las necesidades. No se deben realizar las mismas tareas de limpieza y mantenimiento, o con la misma asiduidad, en un hospital o en un edificio de oficinas, ni en una sala de espera o unos aseos.

Aun con estos parámetros sobre la mesa, existen una serie de trabajos habituales en la limpieza de edificios. Estos trabajos son los siguientes:

Limpieza de escaleras

La limpieza de escaleras es uno de los trabajos más importantes en la limpieza de edificios. Las escaleras son el lugar de paso entre la calle, los portales y las viviendas u oficinas, por lo que el tránsito de personas es prácticamente continuo y la suciedad, mayor. Si además son escaleras expuestas a la calle, las condiciones meteorológicas también afectan a su estado. Por ello, la limpieza de escaleras debe tener una frecuencia diaria.

Los pasos a seguir para limpiar adecuadamente unas escaleras son los siguientes:

  1. Eliminar el polvo con un aspirador, una escoba o un cepillo suave, dependiendo del material. Es importante tener en cuenta dicho material, ya que utilizar el aparato inadecuado puede dañar las escaleras y convertirlas en un lugar de tránsito peligroso para sus usuarios. Además, lo más recomendable es empezar por el piso superior e ir hacia abajo para ahorrar tiempo. Si las escaleras tienen moqueta, se deberá utilizar un aspirador.
  2. Fregar las escaleras. Para realizar este paso se deben tener en cuenta las horas de menos tránsito; de hecho, lo ideal es que nadie suba ni baje por las escaleras en ese momento, aunque si se trata un edificio en el que viven o trabajan muchas personas, es una tarea complicada. Hay que cerciorarse de cuáles son las horas de menos tránsito no sólo para garantizar su correcta limpieza y evitar que se ensucien antes de tiempo, sino también para prevenir posibles accidentes por resbalones. Si la escalera es de madera, lo mejor es utilizar productos específicos que también aporten brillo. Y de nuevo, mantener la técnica de limpiar desde arriba hacia abajo.
  3. Por último, limpiar la barandilla de las escaleras, pues casi todo el mundo la utiliza al subir o bajar. Es importante limpiar esta barandilla con un producto desinfectante y una bayeta de microfibra para no dejar suciedad ni restos, incidiendo en su desinfección, ya que es un foco para la acumulación de bacterias.

Ascensores siempre a punto

Limpieza de ascensores

Es aconsejable limpiar el ascensor diariamente, sobre todo en lo que se refiere a sus componentes básicos: suelo, paredes, espejo y botones. Y es que, al igual que ocurre con las barandillas de las escaleras, los botones de los ascensores son muy utilizados y, por ende, un importante foco de bacterias.

Un ascensor que no se limpia con la frecuencia adecuada puede llegar a funcionar mal debido al polvo acumulado en los botones o el carril de las puertas, lo cual puede llegar a ser peligroso. Del mismo modo que las escaleras se limpiaban en los horarios de menor tránsito, los ascensores deben limpiarse a aquellas horas en las que vayan a ser menos utilizados.

Aunque todas las partes del ascensor requieren de una limpieza adecuada, hay algunas que tienen más prioridad que otras, pues acumulan más suciedad. Por eso, es importante utilizar los materiales adecuados: trapos de microfibra, aspiradoras, escobas, recogedores, mopas e incluso productos para limpiar acero inoxidable o cualquier otro material del que esté fabricado el ascensor en sí.

Para limpiar un ascensor correctamente, se debe seguir este orden:

  • Suelos: cuando vienen de la calle, las personas utilizan las escaleras o el ascensor. Esto significa que el suelo del ascensor se llena de suciedad del exterior y, según la climatología, agua o incluso barro. Para limpiar el suelo del ascensor, primero se debe barrer o aspirar y luego, de acuerdo al material, fregar con el producto adecuado.
  • Espejos: aunque no acumulan tanta suciedad, muchos usuarios tocan los espejos del ascensor de forma accidental. Para limpiarlos, es necesario recurrir a un producto de limpieza de cristales y un trapo de microfibra.
  • Paredes y puertas: las paredes y las puertas de los ascensores suelen estar fabricadas en acero inoxidable, así que se precisa un producto especial para este tipo de material. Con un paño de microfibra mojado en este producto, sólo será necesario frotar suavemente y eliminar las manchas.
  • Botones y luces: los botones y las luces son los elementos del ascensor que más suciedad acumulan, así como los más delicados. Por eso es importante limpiarlos de la forma adecuada o, si no, podrían estropearse. Lo más práctico es utilizar un paño húmedo y limpiar con mucho cuidado.
  • Carriles: si los carriles no se limpian, las puertas no podrán cerrarse, así que conviene utilizar una brocha y luego, pasar una aspiradora para eliminar las partículas de polvo o barro que se hayan podido acumular.
  • Foso: el foso requiere de una limpieza diferente a la del resto del ascensor, mucho más especializada, así que hay que contratar a personal especializado en limpieza de ascensores para evitar accidentes.

Jardines y patios

Aunque la primavera y el verano son las épocas del año en las que más uso recibe, la limpieza del jardín comunitario es fundamental durante todo el año. En las épocas de buen tiempo llegan los insectos así que, además de tareas de limpieza y mantenimiento, también se precisa un control de plagas para evitar que dañen los árboles y flores del jardín, además de molestar a los usuarios. Para evitar plagas de insectos, es necesario llevar a cabo trabajos de poda y desbrozado de árboles y arbustos, así como limpiar la hojarasca y cualquier resto de suciedad o basura que puedan atraer a los insectos.

En este sentido, quitar las malas hierbas es un trabajo meramente estético, pero que los usuarios del edificio agradecen, si bien es cierto que algunas de estas plantas pueden llegar a invadir el jardín. Por ello, se recomienda eliminar las malas hierbas con herbicidas sistémicos o a mano, arrancándolas de raíz para evitar su reproducción. También es recomendable retirar cuanto antes las flores que hayan caído al suelo, pues muchas de ellas contienen pigmentos que pueden penetrar en los caminos y crear manchas muy difíciles de eliminar.

En el mantenimiento del jardín no se puede ignorar el riego, especialmente del césped y las plantas de porte bajo. Lo habitual es contar con sistemas de riego automático, pues ayuda a ahorrar agua y optimiza el tiempo de riego, repartiendo el agua de manera equitativa. Durante el verano, es preferible que el riego ocurra justo antes del amanecer y luego, una segunda vez durante las primeras horas de la noche para evitar la evaporación en las horas más calurosas.

En cuanto al césped, se precisa un mantenimiento diario, vigilando que no haya zonas encharcadas con el riego ni demasiado secas. Para ello, lo mejor es cortar el césped con una máquina cortacésped, ya sea grande para jardines muy amplios o más pequeña para zonas reducidas. Estas máquinas se complementan con desbrozadoras que son capaces de alcanzar las esquinas y las zonas de difícil acceso.

Y no hay que olvidar la limpieza de los caminos y el cuidado del mobiliario que pueda haber en el jardín: sillas, mesas, cenadores, etc. Es de vital importancia limpiar los caminos y mantenerlos despejados y secos, así como vaciar las papeleras para que los insectos no se sientan atraídos, evitar los malos olores y se consiga una imagen estéticamente agradable.

Limpieza de fachadas y graffitis

Las fachadas se ven directamente afectadas por diferentes factores: el paso del tiempo, la climatología y la propia acción humana. Al tratarse de la cara visible del edificio, también se convierte en la primera impresión que se tiene del mismo, por lo que conviene que la fachada se vea limpia y estéticamente agradable.

Pero no sólo eso; el deterioro de la fachada puede afectar a la estructura interna del edificio en forma de humedades y filtraciones, por lo que conviene realizar una correcta limpieza de la fachada, así como su mantenimiento, para evitar posibles problemas y daños futuros.

Los principales factores externos que propician el deterioro de una fachada son los siguientes:

  • La contaminación: desgraciadamente, la contaminación que daña nuestro planeta también puede ser perjudicial para la fachada de un edificio, ennegreciendo y estropeando su superficie.
  • La humedad: una de las principales causas de la aparición de manchas en las fachadas, ya sea por filtración o por capilaridad. Con la humedad aparecen el moho y las manchas, además de ser perjudicial para la salud de los usuarios del edificio y la estructura interna del mismo.
  • Los graffitis: depende del edificio y del tipo de pintada, los graffitis suelen ser más molestos que bienvenidos, pues rompen totalmente con la estética del edificio y su acumulación puede dar sensación de dejadez.
  • Humo: el humo puede causar manchas de hollín en las fachadas, lo que le da al edificio un aspecto viejo y descuidado. Además, el hollín es difícil de quitar, por lo que lo más aconsejable es pintar la fachada con pintura antimanchas para su correcta eliminación.
  • El paso del tiempo: el propio paso del tiempo deteriora cualquier cosa, incluso las fachadas de los edificios. De ahí, la importancia de realizar un correcto mantenimiento de la fachada del edificio a lo largo del tiempo.

Todas estas causas se pueden evitar con un buen mantenimiento, actuando rápidamente antes de que el problema se agrave. Si, por ejemplo, la fachada sufre de problemas y deterioros estéticos, como pintadas y graffitis, se pueden eliminar con productos específicos.

Por otro lado, si la fachada se ve afectada de humedades, se precisa una solución inmediata y, preferiblemente, con un servicio de limpieza profesional que no sólo limpie la fachada, sino que también aplique productos que eviten posibles filtraciones de agua en un futuro, como productos hidrofugantes.

Según el edificio y las necesidades de sus usuarios, muchos de estos trabajos suelen ser responsabilidad del servicio de conserjería. Aunque sus principales cometidos son otros, en algunos casos el servicio de conserjería también incluye tareas de limpieza de ascensores, despachos, pasillos, escaleras y un largo etcétera.

Para garantizar la eficacia tanto del servicio de conserjería como de la limpieza, lo más recomendable es recurrir a empresas como El Globo, que proporcionamos todos estos servicios de limpieza, mantenimiento y conserjería de forma integrada.

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