Limpiar oficinas para conseguir un espacio de trabajo impoluto

La oficina, junto con nuestra casa, es uno de los espacios en los que más tiempo del día solemos pasar. Por lo cual, rodear el lugar de trabajo de una ambiente de confort se vuelven casi una obligación si queremos mejorar la productividad de los trabajadores.

Además de ello, una limpieza de oficinas regular y detallada  ayudará notablemente a mejorar la imagen de los clientes sobre la empresa, cada vez que estos se reúnan con nosotros. Las ventajas quedan claras así que, a continuación, explicaremos cuál es la mejor forma para limpiar y conseguir una zona de trabajo impecable.

 

Desinfectar habitualmente las zonas comunes

Hay zonas clave en tu oficina que requieren de especial atención, ya que además del mantenimiento diario, necesitarán de una limpieza en profundidad cada cierto tiempo con productos específicos.

Hablamos principalmente de las  zonas de tránsito diario y elementos de la oficina que son sensibles a guardar cierto tipo de bacterias como los baños o las salas de descanso, donde nuestros equipos de trabajo comen habitualmente.

 

  • Para limpiar baños y lavabos se debe utilizar desinfectantes apropiados con lejía, amoniaco o incluso aplicar limpiadores en polvo o crema con propiedades anti-gérmenes.

Es necesario cubrir las manos con guantes de látex que proteja de la exposición de estos productos, los cuales se aplicarán con paños y esponjas muy absorbente además de escobillas de mango largo.

 

  • Para limpiar la zona de comida con efectividad es necesario que primero, eliminemos la suciedad más superficial (restos y migas de comida, polvo, etc) con un paño fino y agua jabonosa. Después procede a usar productos desinfectantes al igual que en los baños, ya que este espacio es un claro foco de infección y gérmenes.

 

Si esta sala tiene electrodomésticos como microondas o frigorífico, tendremos que aplicar productos y limpiadores desengrasantes para limpiar por fuera y por dentro. Los fregaderos de acero inoxidable deberán mantenerse limpios con bicarbonato de sodio.

Para limpiar éstas y otras zonas comunes como la sala de reuniones, no debemos pasar por altos la limpieza de suelos, alfombras y ventanas, elementos imprescindibles para obtener un espacio deslumbrante.

Lo ideal para ello es tener un pequeño armario equipado con productos como una fregona antimicrobiana (menos olorosa y más duraderas), aspiradores de funcionamiento múltiple, escobas y limpiadores de cristales especiales. Esto facilitará y agilizará las tareas en caso de querer contratar un servicio profesional de limpieza

 

Mantener los ordenadores en buen estado para ahorrar dinero

La limpieza de ordenadores y otro tipo de material electrónico del que dispones en la oficina exige por un lado eliminar por dentro y por fuera cualquier rastro de polvo que pueda dañar su funcionamiento.

Para quitar el polvo de un ordenador de manera profesional, utiliza trapos para el polvo antiestático en pantallas, teclados, ratones y torres centrales. Es preferible que éstos sean 100% de algodón ya que este material atrapa mejor las motas de polvo en vez de dispersarlas.

Recuerda que la limpieza y organización de la oficina es una inversión de tiempo que repercutirá en una plantilla más cómoda, saludable y productiva. Para este tipo de labores lo ideal es contratar una empresa especializada en limpieza de oficinas que garantizará un resultado impecable.d