Claves para una limpieza de ventanas excelente

A todos nos gusta tener enormes ventanales por los que entre la luz y den alegría a nuestra casa. Sin embargo, en contraposición se encuentra el momento de su limpieza, tarea que muchas personas odian hacer. La limpieza de ventanas es una labor muy necesaria que hay que abordar varias veces al año, y de ella dependerá en gran medida el bienestar y comodidad de los habitantes de la estancia. La luz natural es una de las cosas que aportan más vida a nuestro hogar u oficina, pero para ello lógicamente también es necesario que nuestras ventanas estén totalmente limpias y sin marcas. Por ello, desde Limpiezas el Globo queremos ayudarte a conseguir una limpieza de ventanas excelente y para ello solo tendrás que seguir unos sencillos consejos.

Factores a tener en cuenta en la limpieza de ventanas

Al ser una tarea tan importante, la limpieza de ventanas requiere de ciertos factores a tener en cuenta. En función del tamaño y número de las mismas, puede llevarte más o menos tiempo, pero será mucho más eficaz si se hace con un mínimo de organización.

  • Lo primero en lo que se tiene que pensar  es en el entorno en el que está situada tu casa, ya que en función de ello, las ventanas tendrán un tipo de suciedad. Por poner un ejemplo, en las ciudades, lo normal es que las ventanas tengan una suciedad más grasa debido a la contaminación. Sin embargo, en el campo la suciedad será principalmente polvo y polen.
  • Elige el día adecuando para llevar a cabo la limpieza de ventanas, es decir, aquel en el que la previsión meteorológica sea propicia, evitando aquellos días de riesgo de lluvia o tiempo adverso. Además. te aconsejamos que aproveches los días soleados o en días con temperaturas medianamente altas. Esto es beneficioso porque al haber más calor, el agua se evaporará mucho más rápido y, de este modo, los manchones de jabón y de agua no te jugarán malas pasadas.
  • Prepara todo lo que vayas a necesitar. Piensa cómo vas a cometer la limpieza de los cristales para tener todo apunto y ordenado. Dependiendo de tus intereses y el tipo de ventanas necesitaras unos productos u otros, pero lo más frecuente es que usemos un barreño, esponja, agua, jabón o una solución específica que vayamos a aplicar, una bayeta especial para secar cristal y, dependiendo de la ubicación de la ventana, una escalera segura.

Comienza la limpieza de ventanas

Antes de proceder a la limpieza de las ventanas, deberemos limpiar el marco antes, porque si lo hacemos al final podemos volver a ensuciar los cristales, generando así el doble de trabajo. Primero, deberemos quitar el polvo con un paño humedecido con detergente o empapado en alguna solución limpiadora específica, para después pasar otro trapo mojado sólo con agua para eliminar los restos de suciedad y de detergente. Por último, secaremos con papel todas las zonas mojadas para evitar que queden manchas de agua. Además, el producto empleado en la limpieza de estos marcos dependerá del material del que estén fabricados:

  • Si los marcos son de aluminio, deberemos limpiarlos con una solución de agua caliente y detergente, para no dañar la superficie.
  • Si los marcos son de madera, podremos usar algún limpiador especial para este tipo de material, o en su defecto un trapo suave mojado a partes iguales en leche desnatada y agua fría, o en té frío para maderas barnizadas.

Además, es aconsejable eliminar el polvo de las ventanas y persianas, ya que éste se engancha y acumula. Para evitarlo rocíalas con spray antiséptico. Si mantienes las persianas limpias, ayudarás a mantener las ventanas limpias por más tiempo.

Después de realizar este procedimiento, debemos tener en cuenta que la limpieza de los cristales de las ventanas se debe hacer de dentro hacia fuera para utilizar el agua más limpia en la parte interior de la misma, lo cual nos ahorrará tiempo y ayudará a que el cristal quede impoluto. Un truco para evitar que te queden marcas en los cristales es limpiar el interior con movimientos en horizontal y el exterior con movimientos en vertical, o el orden que prefieras. De esta manera, lograrás ver si queda alguna marca de qué lado del cristal está.

¿Con qué las limpiaremos? Existen numerosas soluciones para la limpieza de ventanas, pero muchos de ellos van dejando huella en el cristal que progresivamente pierde brillo y empieza a presentar un aspecto algo traslúcido. Nuestra recomendación para limpiar los cristales de las ventanas es utilizar amoníaco disuelto en agua tibia, que no hay que aclarar tanto como con una solución con jabón, y siempre da muy buenos resultados. Así, aplicaremos esa mezcla sobre el cristal ayudándonos con una bayeta o una esponja, aclararemos con agua y secaremos los cristales ayudados de las rasquetas con terminación de goma y un trapo apropiado.

Con todos estos consejos estamos seguros de que tus cristales quedarán relucientes y la limpieza de ventanas dejará de ser un quebradero de cabeza.

 

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